COMO ILUMINAR LA VISIÓN DE TU EQUIPO.

Queridos lectores;

En mi último artículo del mes de Mayo, me gustaría hablaros sobre un punto a mi entender trascendental para todas aquellas personas que gestionamos equipos y es la importancia de conocer en profundidad a nuestros colaboradores, como elemento clave a la hora de dirigir personas hacia un mejor desempeño. Sin embargo muchas veces los prejuicios, se convierten en un obstáculo para conocer mejor a nuestros colaboradores. ¿Te gustaría saber cómo identificarlos para mejorar la relación con tu equipo e indirectamente el desempeño de tu equipo y sus resultados?. Entonces te animo a que sigas leyendo (tiempo 2 minutos).

Como señalaba anteriormente, es muy importante ser consciente de los prejuicios y distorsiones de la percepción que existen, cuando te relacionas con tu equipo. Muchas veces creemos conocer a nuestros colaboradores pero a la hora de hablar de ellos, ¿de qué características hablamos? . Y la información que tenemos sobre los colaboradores, ¿de dónde la obtenemos?. La imagen del iceberg, representa perfectamente lo que trato de indicaros, la parte superficial, la que se ve por encima del agua refleja el comportamiento, la conducta, …, etc.,  la parte observable. Sin embargo lo que determina que una persona se movilice, es la parte más profunda del iceberg, la que está bajo el agua y que no es visible, que incluye sus hábitos, costumbres, creencias, valores o su identidad personal.

La pregunta que deberíamos muchas veces hacernos, es si somos objetivos cuando pensamos y hablamos de los miembros de nuestro equipo. La información muchas veces que tenemos de ellos no viene de la vida real, sino de prejuicios, suposiciones o sesgos inconscientes. Nuestro cerebro muchas veces se hace una imagen mental muy rápida de qué tipo de persona tenemos enfrente y si nos gusta o no por ejemplo a la hora de trabajar con ella. Por lo tanto si eres un manager ten cuidado con los prejuicios, las interpretaciones de la realidad, que como todos sabemos, no existe solo nuestro mapa y también cuidado con los estereotipos. Puede haber una gran diferencia entre una primera impresión y la realidad, por lo tanto visualiza a tu equipo con una mirada limpia, generosa y de amor incondicional. Muchas veces tener una visión extraordinaria de tu equipo, en el sentido de que eres capaz de ver lo mejor de cada uno, aunque a veces te resulte difícil, hará que tu equipo de lo mejor y te sorprenda.

A la hora de hablar de los prejuicios, que es la inclinación o sesgo hacia algo o alguien, podemos destacar los siguientes tipos:

1.- Efecto halo: cuando tu impresión global de una persona influye en tu evaluación sobre los rasgos especiales de esa persona (Ejemplo: es guapo ¡y además es inteligente!).

2.- Sesgo de afinidad: La mayoría de nosotros nos sentimos más cómodos y preferimos estar con personas parecidas a nosotros, pero en un equipo “equilibrado”, hacen falta perfiles muy diferentes (iniciadores, seguidores, críticos,…etc.).

3.- Sesgo de confirmación: La tendencia a fijarnos sólo en los hechos y características que alimentan nuestra visión previa, mientras que a la vez eliminamos aquellas que amenazan nuestra visión del mundo. Por ejemplo si consideramos a alguien como fiable y de alto desempeño tendemos a corroborar con cosas, que confirman esa opinión y por el contrario obviamos hechos que podrían contradecir esa opinión cómo no cumplir los plazos, hacer todas las tareas, perder entusiasmo en el proyecto,…etc.

4.- Profecía de autorrealización: las expectativas que tenemos de las personas hacia el resultado, influyen en su propia conducta, propiciando el resultado esperado. Por ejemplo si percibimos que una persona tiene talento, podemos favorecer las condiciones para que esa persona desarrolle el talento; delegando más responsabilidades, formándola,…etc. Un claro ejemplo de esto, lo tenemos en el experimento Rosenthal.

5.- Primacía/Efecto de reciente: Consiste en valorar a una persona en función del primer o el último juicio (impresión)  que se tiene de esa persona. Recordemos que nunca se tiene una segunda oportunidad para causar una primera buena impresión.

6.- Sesgo de estereotipo: esperar que una determinada persona tenga las características comúnmente asociadas al grupo, sin tener información real de la persona. Por ejemplo los andaluces son gente muy graciosa.

7.- Error de atribución: confundir acciones o comportamientos, con atributos de personalidad. Es decir cuando se explica la conducta negativa de alguien, otros pueden tender a ver las causas de esa conducta o las características internas de una persona; como rasgos de personalidad, aptitudes, motivos,…etc. e ignorar por ejemplo factores situacionales. Explicar por ejemplo el retraso de una persona por su pereza e ignorar circunstancias como las condiciones climatológicas, un accidente en la carretera,…etc.

8.- Enfatizar mucho en información negativa: cuando uno se centra particularmente y especialmente en información y conductas negativas porque las consecuencias suelen ser más visibles y más llamativas. Dar más feedback negativo o prestar más atención a las noticias malas son otro ejemplo.

En resumen todos tenemos prejuicios que influyen en nuestras decisiones, familiarízate con tus propios prejuicios y los diferentes prejuicios que existen. Basa tus decisiones en hechos relevantes al puesto y datos mensurables, no en conjeturas. Incluye al menos dos personas en los procesos de toma de decisiones importantes y cuestionaros las diferentes perspectivas que tengáis. Si somos capaces de minimizar el impacto negativo de nuestros prejuicios, podremos centrarnos en capacidades y competencias de nuestros colaboradores, lo realmente importante. Recuerda además que la diversidad es importante, te ayuda a ti y tu empresa al crecimiento personal y económico. Así pues revisemos las “etiquetas” que ponemos a los miembros de nuestros equipos y que están condicionando la relación que mantenemos con ellos también.

Espero que te haya sido de utilidad mi artículo y que te haya ayudado a reflexionar y conocerte más a ti mismo, condición indispensable, para poder ayudar a otros. Si estas interesado en recibir más información o tienes alguna duda, puedes escribirme a info@blogcoachjgd.com, estaré encantado de responder a tus preguntas.

Javier Giménez Divieso acompaña a Profesionales, Empresas y Equipos a mejorar sus resultados, a través de la Formación, Mentoring y el Desarrollo Personal. Directivo senior con veinte años de experiencia en diferentes unidades de negocio nacionales, es además Formador, Mentor, Conferenciante y Coach Ejecutivo y Equipos certificado por ICF. Más información en www.blogcoachjgd.com.

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