COMO LANZAR A TU EQUIPO AL ESTRELLATO.

Hola a todos;

Empezamos el mes de Agosto con un nuevo artículo (tiempo de lectura 5 min.) en el que descubro algunos puntos clave a la hora de llevar a tu equipo al estrellato.

Peter Drucker decía:

“La tarea del liderazgo es alinear las fortalezas, de tal manera que los puntos débiles sean irrelevantes”.

¿Cuánto tiempo y energía invertimos en tratar de corregir las hipotéticas debilidades o puntos de mejora nuestros y de nuestros equipos, en lugar de explotar más si cabe aquello que nos hace únicos?.

Os imagináis si ese tiempo lo invirtiéramos en desarrollar aún más esas cualidades que sobresalen en ti y si hiciéramos lo mismo con todas las personas que nos rodean, ¿qué podríamos conseguir?.

Cuando en un equipo en el que a priori no hay grandes talentos, ni estrellas, pero el buen líder es capaz de sacar lo mejor de cada uno, alinearlo en pro de un objetivo común y establecer unas normas comúnmente aceptadas por todos, se consiguen sueños que parecían imposibles. Un ejemplo hace un par de años de un equipo muy modesto de la liga inglesa, el Leicester de Claudio Ranieri, se hace con el título de la Premier ante todo pronóstico, o quizás no, él ya lo intuía que era posible.

Ahora bien, que el líder tenga claro un objetivo, no significa que el equipo lo tenga claro. Si yo no tengo un beneficio particular en ese beneficio común, difícilmente voy a estar comprometido. Si un equipo no empieza a funcionar hasta que todos sus integrantes están persiguiendo algo en común, entonces: ¿qué podemos hacer para incrementar el compromiso de las personas que pertenecen a un equipo?.

Quizás estás diez ideas te resulten útiles:

  1. Que exista la libertad para hablar de lo que nos pasa.
  2. Que se pueda participar en las decisiones.
  3. Que haya involucración en los resultados.
  4. Que haya sentido de pertenencia.
  5. Que se reten las habilidades.
  6. Que se dé y reciba feedback.
  7. Que exista un compromiso para la escucha generosa.
  8. Que los demás perciban que “yo” estoy para “ellos”.
  9. Que estemos comprometidos para reconocer al otro.
  10. Que premiemos la excelencia y celebremos los éxitos.

Pero no es solo una cuestión de compromiso, es también de actitud; ¿a qué juega tú equipo?. Habitualmente los equipos se mueven entre estas opciones:

  1. Juegan a GANAR: son equipos dinámicos, con energía, flexibilidad, se enfocan en los errores como aprendizaje, no dependen del líder, no hay culpables hay responsables, miran al futuro y ven el obstáculo como una oportunidad, revisan y adaptan sus reglas en función del entorno, que se complementan, que no compiten internamente, que tienen un foco y sobre todo no hay figuras, hay equipo.
  2. Juegan a NO PERDER: riesgos cero, pone más el foco en el ahorro de costes que el incremento de Bº, pretende sostener, evitan el riesgo, preservar lo que hay, ponen la mirada en la amenaza, el crecimiento no es su objetivo, en momentos de crisis puede ser acertado pero no siempre es bueno jugar permanentemente a no perder.
  3. Juegan a PERDER: solo ganamos cuando se pierde. Por ejemplo una empresa o un entrenador que no nos gusta y queremos quitárnoslo. Los integrantes juegan a sobrevivir, lo más importante es mi opinión, mi ego, el tener razón, el “yo”.
  4. Juegan a NO JUGAR: son aquellos que antes de jugar ya se saltan las reglas. Implica no respetar las reglas que existen. Por ejemplo los niños cuando juegan.

Así pues y si utilizamos la metáfora de un partido de futbol, ¿a qué crees que está jugando tu equipo?. ¿A ganar?. ¿A empatar?,…etc.

Esto es importante. porque si lo desconocemos, podemos tener la tendencia a que cuando tenemos problemas con el equipo y no tenemos esa mirada sistémica y global del mismo, podemos pensar que la solución podría ser fichar a algún “crack”. Pero olvidamos que los sistemas siempre fagocitan al individuo. Muchos de esos cracks, acaban igual que el resto al poco tiempo y también los hay que se marchan, porque descubren que se han equivocado al fichar por ese equipo y que no encajan. Y nos preguntamos: ¿Cómo es posible?. ¿Qué le ha pasado?. ¿Y ahora?.

A través del coaching de equipos se trabajan el tipo de conversaciones que hay (o no) y con una mirada sistémica del equipo. Las palabras no son neutras y por eso es importante saber cómo nos hablamos, ya que influye en nuestra actitud ante la vida, igual que con el equipo.

La secuencia es que las palabras que nos decimos, generan emociones, estas a su vez hábitos y comportamientos y estos producen resultados. Si yo modifico la forma de conversar de los equipos, modificaré la emoción, el comportamiento y el resultado. Esta es una de las claves de porque hay entrenadores, retomamos el ejemplo en el mundo del fútbol, que aún gestionando equipos “normales” y/o con presupuestos bajos, consiguen grandes éxitos como equipo y otros, sin embargo a pesar de fichar a base de talonario no consiguen nada.

Hablando de emociones en los equipos, una que mata a los equipos es la rumorología y el sacar los trapos sucios al exterior. Se suele decir, aunque no siempre es así:

“Lo que pasó en las Vegas se queda en las Vegas”.

En estos casos se señala con el dedo a la persona que expresa fuera lo que siente, pero: ¿qué responsabilidad tiene el líder?. Siguen habiendo muchos equipos que no saben conversar (los que lo hacen), ya que hay equipos que no hacen reuniones y eso es una señal ya.

Pero además no es suficiente con tenerlas, porque las hay pero a veces solo para escuchar órdenes, reproches y esto también dice mucho del equipo y de su líder.

Hay dificultades en gestionar las reuniones, ya que no hay nadie que limpie los trapos sucios y sepa gestionar las conversaciones y emociones. ¿Qué pasa en un equipo de futbol, cuando de repente salen manifestaciones al exterior de algunos jugadores al respecto los problemas del vestuario, conversaciones internas, declaraciones fuera de tono del presidente,….etc.?. Pues eso, que la cosa no suele acabar bien y el equipo más que alcanzar el estrellato, acaba estrellado.

También NO decir lo que te pasa, es lo que le pasa a la mayoría de los equipos.

El líder debe ser capaz de generar el contexto y la situación donde los equipos puedan conversar y expresen lo que piensan, pero todo pasa por generar confianza. Generar miedo y alimentar tu ego, destruye la confianza y si no hay confianza no hay relación y si no hay relación no hay resultados.

Si quieres saber más sobre este tema, a la vuelta del verano tengo varias conferencias sobre la temática, o si lo prefieres también puedes contactar conmigo en  info@blogcoachjgd.com, estaré encantado de ayudarte en aquello que desees.  También me gustaría invitarte a que si quieres hacer alguna reseña, comentario o recomendación sobre que te ha parecido este post, puedes hacerlo en el apartado “Testimonio”. ¡Muchas gracias y disfruta del verano!.

Javier Giménez Divieso acompaña a Profesionales, Empresas y Equipos a mejorar sus resultados, a través de la Formación, Mentoring y el Desarrollo Personal.

Directivo senior con veinte años de experiencia en diferentes unidades de negocio nacionales, es además Formador, Mentor, Conferenciante, Coach Ejecutivo y Equipos certificado por ICF, acreditado con la Certificación Internacional  TheSociety of NLP de EE.UU y el Dr. Richard Bandler, cocreador de la Programación Neurolingüística y con formación en Hipnosis Ericksoniana.

Asociado y/o Colaborador en las siguientes organizaciones y/o empresas: AEMME (Asociación Española Multisectorial de Microempresas), CEEI Elche (Centro Europeo de Empresas Innovadoras de Elche), Universidad de Alicante, Networkeando, Plataforma Unidos 8 de Marzo, Youth Business Spain e Instituto Europeo de Coaching.

Más información en www.blogcoachjgd.com.

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