ESTRATEGIA: ¿ESTAMOS A SETAS O A RÓLEX?.

Empezamos un nuevo mes y que mejor que hablar de estrategia. La palabra estrategia deriva del latín strategĭa, que a su vez procede de dos términos griegos: stratos “ejército” y agein “conductor” ó “guía”. Por lo tanto, el significado básico de estrategia es el arte de dirigir las operaciones militares. Así pues, podríamos definir a la “estrategia” como los planes de acción que se diseñan para alcanzar la victoria en un conflicto bélico. Un ejemplo de esto lo encontramos en el libro escrito por el chino Sun Tzu y que probablemente muchos conozcáis con el título “El arte de la guerra”.

Este mismo término cuando hablamos en el ámbito empresarial, serían las acciones que deberá seguir una Compañía para alcanzar sus objetivos. Podemos advertir que en la definición estamos hablando de un estado futuro, por tanto indica una dirección o camino a seguir.

Habitualmente estos pasos se definen en lo que viene a denominarse como planes estratégicos, que sería un documento oficial donde los responsables de una organización o empresa indican cuál será la estrategia que seguirán en el medio plazo. Los planes estratégicos suelen tener una vigencia de entre uno y cinco años, aunque si bien es cierto que los planes a cinco años dadas las circunstancias de un entorno cada vez más volátil e incierto, complejo y ambiguo en el que actúan las empresas, no tienen ningún sentido.

Hasta aquí probablemente no hay nada nuevo que quizás no conocieras ya, el tema sin embargo que me gustaría introducir en este artículo es el de la sostenibilidad de la estrategia, entendida como la continuidad de la misma en el tiempo para ver la idoneidad o no de la misma.

¿Pero de qué tiempo hablamos?.

Particularmente considero que para empezar a conseguir resultados, uno debe de invertir recursos (económicos, humanos,…), esfuerzo y ese elemento indispensable en la vida que es el “tiempo”.

“La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.”

-Proverbio persa-

Por ejemplo; cuando un agricultor siembra tiene que esperar un tiempo para obtener la cosecha, obviamente durante ese espacio de tiempo ocurren muchas cosas que ponen en duda si el tiempo invertido habrá merecido la pena, como por ejemplo: los problemas climatológicos que nos hacen presagiar una catástrofe, la aparición de las malas hierbas que es necesario retirar, el desarrollo de enfermedades en el cultivo que será necesario tratar o la necesidad de aportar nutrientes, que puntualmente deberemos añadir para que el produzco alcance el tamaño y la calidad deseada.

La paciencia no es precisamente uno de los cultivos que más cuide esta sociedad, pero hoy en día quien tiene paciencia obtiene lo que desea.

Otro ejemplo fuera del ámbito empresarial lo tenemos en el mundo del deporte, concretamente en el mundo del futbol. Habitualmente la estrategia viene definida por su entrenador y así por ejemplo cuando llega un entrenador nuevo a un equipo, este tiene su propia estrategia de cómo debería de jugar su equipo y trabaja para realizar los cambios oportunos acorde a su estrategia. Otro tema aunque daría para otro post, es cuando un entrenador (líder) llega a un equipo y elimina todo lo que hizo el anterior (incluido lo bueno), porque quiere dejar su propia huella y demostrar quién manda (ego plus).

Desgraciadamente hoy en día lo que priman son los resultados a corto plazo y entonces; ¿qué es lo que hacen la mayoría de directivas?. Pues si en los tres primeros partidos que juega el equipo los resultados no acompañan, ya empieza a ponerse en entredicho al entrenador y en el siguiente partido perdido o empatado (a veces el resultado no es malo a tenor del equipo existente) el entrenador y con él la estrategia, salen a tomar viento.

Y yo en estas circunstancias me pregunto; ¿qué ha cambiado en tres jornadas de liga con respecto al convencimiento de la directiva de que esa persona que contrató ya no es la correcta?. ¿Qué parte de responsabilidad tienen en la decisión?. Con independencia de todo, resulta evidente que los equipos que tienen una estabilidad y que trabajan en la estrategia de forma sostenible en el tiempo, acaban consiguiendo los resultados esperados y que motivaron la elección de dicha estrategia. Sin embargo lo contrario, cambiar la estrategia constantemente, acaba generando desconfianza, falta de compromiso, y la sensación de que la directiva no sabe lo que quiere.

Si nos adentramos en el mundo empresarial, ¿cuánto tiempo creéis que deberíamos dejar que una estrategia funcionara, antes de decidir cambiarla por otra?. Personalmente considero que el primer año sirve para establecer las bases de la nueva estrategia, pero muchas empresas el primer año o incluso antes se replantean la estrategia a tenor de la necesidad de dar unos resultados. ¿Cómo?. Volviendo a hacer lo que ya conocen, lo mismo de siempre, lo que les dió resultados en un contexto anterior que ya ha cambiado. Y todos sabemos que si una empresa hace lo mismo de siempre, está destinada a desaparecer tarde o temprano. Seguro que el lector recuerda muchas grandes empresas, que nadie hubiera pensado que fueran a desaparecer, ¿verdad?.

Muchas veces sin embargo no es una cuestión de tiempo, sino que la estrategia empieza ya “muerta”, el motivo porque se pone en marcha sin los recursos necesarios para que llegue a buen término. Ya conocéis la expresión “andar a medias tintas”…

Es el mismo ejemplo que cuando hablábamos de los equipos de futbol, de nada sirve fichar al mejor entrenador del mundo, si luego no tiene capacidad de fichar jugadores para su esquema táctico, no se le permite reemplazar jugadores, cambiarlos de posición, dejar a uno en el banquillo,…etc. La pregunta de obligada respuesta es entonces; ¿debemos acomodar la estrategia a los jugadores que tenemos en nuestro equipo o los jugadores a la estrategia que deseamos?. La respuesta a esta pregunta probablemente determinará tu futuro.

Está claro que es más difícil buscar los jugadores apropiados que necesita tu estrategia, pero si queremos hacerlo mejor y diferente, no hay elección. Una vez emprendido el camino, no hay vuelta atrás.  Y tú: ¿a qué estas a setas o a rólex?.

Espero que te haya sido de utilidad este artículo y recuerda puedes compartir tus opiniones así como sugerencias sobre este tema u otros en el apartado “Trayectoria” de mi blog.

¡Estoy deseando escucharte!.

Javier Giménez Divieso acompaña a Profesionales, Empresas y Equipos a mejorar sus resultados, a través de la Formación, Mentoring y el Desarrollo Personal.

Directivo senior con veinte años de experiencia en diferentes unidades de negocio nacionales, es además Formador, Mentor, Conferenciante, Coach Ejecutivo y Equipos certificado por ICF, acreditado con la Certificación Internacional  TheSociety of NLP de EE.UU y el Dr. Richard Bandler, cocreador de la Programación Neurolingüística y con formación en Hipnosis Ericksoniana.

Asociado y/o Colaborador en las siguientes organizaciones y/o empresas: AEMME (Asociación Española Multisectorial de Microempresas), CEEI Elche (Centro Europeo de Empresas Innovadoras de Elche), Universidad de Alicante,  Universidad Jaume I, Networkeando, Plataforma Unidos 8 de Marzo, Youth Business Spain e Instituto Europeo de Coaching.

Más información en www.blogcoachjgd.com.

 

 

 

 

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