COMO SER BUENOS MANAGERS Y LIDERES EN PLENO SIGLO XXI.

En pleno siglo XXI y después ya de algunos años desde la época de Taylor, en la que a las personas se les dividía entre los que piensan y los que no tienen que pensar y solo trabajar, todavía hay algunos jefes que no líderes que creen que ser manager, significa decirle a los demás lo que tienen que hacer e incluso como hacerlo. Todavía los hay que creen, que controlar a los recursos humanos en la organización, es la clave del éxito. De ahí que muchas empresas hayan empezado a cambiar la palabra «recursos humanos» de su vocabulario y empleen la palabra «PERSONAS» en su extensión más amplia. Estas personas creen que para definir si una persona está comprometido o no, está en función del tiempo extra que este está en la empresa  y por tanto según esta hipótesis, si haces más horas tendrás más éxito. Esta creencia está por desgracia todavía muy extendida en nuestra sociedad, como la de que «si trabajas más y te esfuerzas mucho, ganarás más dinero», un enfoque muy simplista del asunto, que deja a un lado muchas más variables como por ejemplo la vida familiar fuera del entorno laboral.

Todavía estos jefes siguen sin entender que el futuro de las empresas y algunas ya trabajan en esa dirección; son el teletrabajo, la flexibilidad por proyectos, la conciliación familiar y laboral, … etc. y que lo que demandan los empleados es algo completamente distinto a lo que probablemente en la época tailoriana, demandaban los trabajadores de aquella época (si el mundo cambia y las personas también).

Así y por ejemplo haciendo mención a un informe, realizado a través de una encuesta a más de 700 trabajadores, de diferentes empresas por Lucia Barrachina Suanes sobre salario emocional, este arrojó los siguientes resultados:

  1. Flexibilidad horaria con un 88,6%.
  2. Formación y capacitación con un 81,9%.
  3. Ser tenido en cuenta y reconocido con un 75,6%.
  4. Seguro médico para empleado y familia con un 57,3%·
  5. Participación en beneficios y en acciones de la compañía con un 57,3%.

En la citada encuesta se señala, que el 97% de los empleados, se sienten más vinculados a una empresa que aplique medidas de salario emocional.

Todavía por desgracia hay managers, que piensan que mandan y los demás deben obedecer, porque se presupone que saben más y el resto debe obedecer como un “rebaño de ovejas”. Pero esto no tiene por qué ser siempre así, de hecho los managers no son los que más saben ni tienen todas las respuestas.

Lo que sí es un error es actuar como si uno lo supiera todo, simplemente por el hecho de ser manager y por ello este debiera saberlo todo y tener todas las respuestas.

Según esta teoría muy extendida en las empresas, entonces para ascender es necesario saber y si los managers tienen la creencia de que tienen que saberlo todo, nuestros colaboradores que nos imitan en todo, también harán creer al resto de la organización que también lo saben todo. Grave error por cuanto estamos limitando el desarrollo de nuestros equipos y generando un espacio muy pobre de confianza y conversación entre todos. Las empresas debemos empoderar a estos mandos y darles el espacio para que se desarrollen continuamente.

Para todos aquellos mandos que aspiran a ser auténticos líderes, por favor grabaros esto a fuego: el que un manager no tenga todas las respuestas, no significa que sea un incompetente. Lo importante es que el manager, sea competente en la materia y tenga la flexibilidad suficiente para adaptarse a cada situación y además tenga la vulnerabilidad para mostrar su desconocimiento (que no incompetente) frente a su equipo.

Cuando escucho a alguien que se vanagloria porque sabe más quizás que su jefe (en cuestiones técnicas), quizás es bueno que conozca que ser líder no va de saber más. El hecho de ser titulado por ejemplo en una prestigiosa universidad, no implica nada. Puedes ser fantástico en estadísticas, pero no tener ni  idea de liderar personas. Porque liderar no va de números, va de personas y las personas dan los números.  La experiencia y la competencia es lo que da la autoridad, no el cargo querido amig@ y por preguntar uno no pierde la autoridad, ni el respeto de nadie de su equipo.

En realidad cuando uno pregunta, sobre cualquier cuestión que desconoce, es un ejemplo claro de seguridad en uno mismo. Lamentablemente este comportamiento ya se da, desde bien pequeñitos en la escuela. Recuerdo como cuando iba a EGB (actualmente no sé cuál será el equivalente, tengo casi 45),  ya se veía mal que uno levantara la mano en clase, para preguntar algo que quizás no comprendía de la explicación del profesor (quizás no era el único). Imagínate de donde viene esa creencia… Mi padre recuerdo siempre me decía; “hijo el que no pregunta nunca, será un burro toda su vida”, quizás no lo seas a los ojos de los demás, pero si hacia ti mismo y quien realmente importa eres tú y como te hablas cada día. Como te despiertas cada mañana y si sientes que has hecho algo por los demás o por el contrario llevas la misma aburrida, triste y monótona vida todos tus días cumpliendo las órdenes de alguien que no valora a las personas y no siendo tú mismo, pero esto sería objeto probablemente de otro post…

Mi consejo a ti manager es que no tengas miedo a mostrarte ignorante y vulnerable en algún momento concreto y muestra respeto hacia los demás, solo las mentes poco inteligentes te criticaran, pero tú debes estas por encima de todo eso. Tú te debes a tu equipo, y como acostumbro a decir el verdadero líder es el que está al servicio de su equipo. Liderar va de servir, no de lo contrario.

Recuerda en lugar de imponer el poder sobre los demás, los auténticos líderes hablan de colaborar. A todos los managers, lo que nos molesta es trabajar por debajo de alguien, y especialmente que nos lo recuerden y traten como inferiores, en lugar de eso utiliza colaborar, verás cómo provocarás un efecto diferente en los miembros de tu equipo. La esclavitud se abolió hace muchos años afortunadamente (o casi). El poder se compra, pero la autoridad se tiene o no. Así al colaborar y apoyar a tu colaborador, a este lo colocas en una posición de poder y le das protagonismo, te muestras como un manager que cuida y protege a su equipo. Y cuando uno se siente cuidado y respetado lo da todo por su líder, sin duda uno de los mayores aprendizajes en mi amplia experiencia profesional.

Por cierto no olvides nunca esto; “tus hechos definen tu forma de ser, no tus palabras”.

Así que la próxima vez que te muestres disponible con algún colaborador tuyo, para ayudarle en algo, pregúntate cuantas veces le has dicho lo mismo y cuantas veces le has correspondido. La confianza cuesta mucho ganársela y perderla muy poco y siempre es un problema de dos, no de una sola persona, habitualmente el más débil o el colaborador.

Siempre acabo hablando de confianza, pero es que liderar va de eso, de generar confianza con los demás, no de estar en el trabajo 12 horas calentando la silla, simplemente para que el jefe vea lo aplicado que eres, lo comprometido que estas con la empresa, … etc. ¡Por Dios que pensamiento más retrogrado!. Liderar va de otras cosas; va de mostrar verdadero interés por tus colabores, de empoderarles, de cooperar con ellos en la búsqueda de soluciones, de acompañarles, de escucharles, de ayudarles a crecer profesionalmente, … etc. y cuando uno hace todo eso, las personas reaccionan y lo dan todo por la empresa y por ti y los números llegan créeme.

Pero para eso, es importante ser fiel a uno mismo, a sus valores. Si uno no es fiel a sus valores, lo que le define como persona y como profesional, entonces tu pensamiento, tus emociones y tu comportamiento no estarán alineados. Si ese triangulo no está alineado, sufrirás cada mañana tú y tu equipo también.

Y por supuesto ayuda a tu equipo, especialmente si tienen problemas en su familia, con sus hijos,…, muéstrate como alguien que realmente se preocupa de su equipo.  Ten conversaciones sinceras, no mientas, tarde o temprano se acaba descubriendo y dales regularmente feedback al respecto su desempeño. Se inteligente y ante todo humano, si les llegas al corazón te habrás ganado a un seguidor (fan) más de por vida.

Recuerda para terminar: ser un buen líder está más relacionado con la competencia, la virtud y con la ética que con las matemáticas. Si quieres ser un buen líder has de estar formándote continuamente, has de integrar a tus colaborades en todas las decisiones, pero sobre todo SI QUIERES SER UN BUEN LÍDER, HAS DE SER BUENA PERSONA y eso queridos compañeros se es o no se es.

Javier Giménez Divieso acompaña a Profesionales, Empresas y Equipos a mejorar sus resultados, a través de la Formación, Mentoring y el Desarrollo Personal.

Directivo senior con veinte años de experiencia en diferentes unidades de negocio nacionales, es además Formador, Mentor, Conferenciante, Coach Ejecutivo y Equipos certificado por ICF, acreditado con la Certificación Internacional  TheSociety of NLP de EE.UU y el Dr. Richard Bandler, cocreador de la Programación Neurolingüística y con formación en Hipnosis Ericksoniana.

Asociaciones y Colaboraciones (ellos ya me conocen): Makro, Universidad Jaime I (Castellón), Universidad Miguel Hernández (Elche), Universidad de Alicante, Universidad Politécnica de Valencia (UPV), Asociación Española Multisectorial de Microempresas (AEMME), Plataforma Unidos 8 Marzo, Centro Europeo de Empresas e Innovación Elche (CEEI Elche),Youth Business Spain e IOR Consulting.

Más información en www.blogcoachjgd.com.

 

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