COMO LLEVAR UNA VIDA PERSONAL Y LABORAL EQUILIBRADA.

Hoy en día llevar una vida equilibrada entre vida personal y trabajo, es sin duda una de las cosas que cada vez más preocupan a las personas en nuestra sociedad actual. Especialmente entre los más jóvenes Milennials o Generación Y (nacidos entre 1.980 y 1.999), y muy probablemente ocurrirá los mismo con sus predecesores la Generación Z (nacidos a partir del 2.000), que valoran cada vez más a la hora de decidir donde trabajar, una empresa que promueva horarios flexibles, tiempo parcial, la conciliación familiar, el teletrabajo, … etc. Sin embargo a mi me gustaría que en este artículo, el lector asumiera su parte de responsabilidad (como protagonista de su vida) a la hora de decidir llevar si o no una vida equilibrada. 

Para empezar; ¿cuantos de vosotros os habéis fijado una hora límite para salir del trabajo y comenzar vuestro tiempo en la esfera personal?. Obviamente no estoy refiriéndome a la hora de entrada y salida del trabajo, que la mayoría de trabajadores por cuenta ajena, tienen estipulado en su contrato laboral, sino a aquellas profesiones que demandan en muchas ocasiones un “tiempo extra” más allá de la jornada laboral, bien por la responsabilidad o el cargo en la empresa que tienen, por cultura de empresa, por miedo, … o también porque eres autónomo y seguramente esteís pensando que mas quisiera uno, tener un horario de comienzo y fin, ¿verdad?.

Sin embargo, es necesario establecer un límite, lo contrario acaba teniendo consecuencias negativas con el paso del tiempo. Las personas que no tienen vida personal ni familiar,  suelen ser más infelices pues les falta una parte de su vida por completar. Somos personas completas e indivisibles, es decir necesitamos estar bien en las tres dimensiones (Yo, Familia y Trabajo) y además cuando tenemos problemas en un área siempre se ven afectadas el resto. No conozco a ningún superman todavía, todos somos personas con sentimientos.

Además las personas que llevan el trabajo a un extremo llamémosle obsesivo, suelen acabar mal. Habitualmente separados, desarrollan depresiones y/o enfermedades, o en el peor de los casos si son despedidos por la empresa para la que dieron toda su vida, se produce lo que a veces denominamos una crisis de identidad. Este es el peligro de muchas personas, que ponen todas sus esperanzas en un proyecto, que puede salir bien o mal.

Yo no pretendo criticar ninguna actitud ni dar consejos a nadie de cómo debe vivir su vida al escribir este artículo, pero si hacer conscientes a las personas de que cuando uno lleva una vida equilibrada entre el YO, la FAMILIA y el TRABAJO son más felices. Los trabajadores felices hay estudios que avalan que pueden ser hasta un 30% más productivos. Y su salud puede mejorar todavía en un 20% más, si crece la felicidad percibida. Esta situación hace que los profesionales se muestren más creativos, sean más resistentes a las frustraciones, pues aumenta su nivel de energía, mejore la capacidad de trabajo en equipo  y consigan mejores resultados.

No obstante soy consciente de que alguien pueda creer que no todo el monte es orégano y todavía hay empresas y jefes que muestran cierta reticencia a este planteamiento y sigan viendo el presentismo en las oficinas, como un parámetro a la hora de valorar el compromiso o no de un empleado con la empresa. La sociedad evoluciona, las personas evolucionan y las empresas que aspiran a ser líderes, no les queda otra opción de cambiar también, si además quieren tener entre sus filas al mejor talento.

Ese límite horario al que hacía mención evidentemente puede ser movible no tiene porque ser rígido, en ocasiones será a las 5 de la tarde para ir a recoger a tus hijos al colegio, a las 6 de la tarde para ir a ver la actuación de tu hija o a las 7 para ir tú al gimnasio y cuidarte.

También es importante, que el tiempo que dedicas fuera del trabajo, esté equilibrado entre tiempo dedicado a ti y tiempo dedicado a la familia y esto en ocasiones también es un hándicap, pues las obligaciones familiares hacen que apenas tengamos tiempo para nosotros mismos, tiempo que por otro lado necesitamos.

Una de las causas que más dificulta esa separación entre ambos mundos, es el uso de las nuevas tecnologías, especialmente el móvil. Las nuevas tecnologías nos han ayudado en muchos aspectos a llevar una vida más cómoda, pero también nos han separado de las personas de nuestro alrededor. El correo electrónico por ejemplo aun estando fuera de la oficina, hace que no sea posible establecer barreras o límites entre ambos mundos, es como el cordón umbilical del recién nacido que sigue unido a su madre, pues lo mismo nos pasa con el trabajo. Sin embargo si eres capaz de poner tierra de por medio, de dejar a un lado el uso de las RRSS, estos sencillos gestos te permitirán mejorar la relación con tu pareja, con tus hijos,… etc. Además te permitirá llegar al día siguiente con más energía, con nuevas ideas,…etc.

Nos han dicho que es importante estar ocupados, pero nada más lejos de la realidad. Lo importante no es el tiempo, no se trata de que pongamos el foco en la duración de la actividad sino en los resultados. 

Hay personas a las que les resulta sencillo cambiar el chip y pasar de un mundo al otro, pero para aquellos que les resulte más complicado hay un par de cosas que suelen funcionar. Una de ellas es por ejemplo empezar al salir del trabajo con un hobby, por ejemplo la lectura nos permite desconectar muchas veces y dejar a un lado el trabajo y los problemas de la oficina. La otra opción es hacer ejercicio, sin duda practicar cualquier tipo de deporte, sirve para romper el cordón umbilical con la oficina y adicionalmente nos ayuda a mejorar nuestra condición física y la salud.

Emplea cualquier mecanismo, objeto, recordatorio que te sea de utilidad para recordar que es importante crear una barrera que te permita separar trabajo de tu vida personal. Por ejemplo en mi caso durante un tiempo estuve llevando dos relojes uno me servía para ver la hora y el otro me recordaba que había vida más allá del trabajo. Tener una alarma en el móvil, en el Outlook, etc., quince minutos antes de la hora que te has fijado para salir, etc. 

Como comentaba con anterioridad en el caso de las personas que son su propio jefe, es quizás más difícil hacer esa parada, sin embargo te puede ser útil tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

1.- Localizar tu área de trabajo en el lugar más alejado posible del lugar de tránsito de la casa como la entrada, el comedor, etc., para de esta forma evitar interrupciones y aumentar tu productividad. Yo suelo trabajar en la segunda planta alejado de todo.

2.- Establecer límites horarios para trabajar, como si estuviéramos trabajando en una oficina.

3.- Trabajar fuera de la oficina, por ejemplo hoy en día está muy extendido el uso de espacios de coworking, que tienen además de positivo la posibilidad de interaccionar con otros profesionales.

4.- Realizar frecuentes descansos para tomar el aire, dar un paseo por la casa y así mejorar la productividad o impedir que esta disminuya.

Los que me seguís sabéis que muchas veces a la hora de hablar de los equipos y las claves del éxito, hago siempre referencia a la importancia de apreciar y celebrar cada pequeño éxito con el equipo, pero esto no es exclusivo de los equipos, con nosotros deber ser exactamente lo mismo.

Además es aconsejable establecernos recompensas diarias, semanales, mensuales y anuales que nos ayudan a mejorar. Por ejemplo una recompensa diaria puede ser salir a tomar una cerveza después del trabajo con tu mujer, a nivel semanal cenar en un restaurante fuera de casa con la familia, a nivel mensual podría ser pasar un fin de semana en un spa y anual hacer un viaje a algún destino. Cada uno decide qué tipo de recompensa quiere darse, pero sí que es importante recompensarnos, porque nuestro cerebro entiende que después del esfuerzo viene una recompensa y de esa forma se refuerza el comportamiento productivo.

La solución siempre pasa por pararnos a reflexionar que es lo que queremos conseguir y construir sobre la base de eso que % de tiempo vamos a dedicar a cada cosa, solo así las cosas suceden. Lo contrario nos lleva a sentirnos mal, ya que una cosa es cierta y es que el día solo tiene 24 horas y que si empleamos el tiempo en hacer algo, resulta imposible hacer otra cosa.

Evidentemente cada situación particular requiere una medida específica y las cosas no son sencillas, ya que requieren de disciplina y de continuidad en los hábitos. Se dice que para que un hábito se instale en nosotros, se necesitan 66 días. Los primeros 22 días son para destruir las costumbres antiguas, imagínate que decides salir a correr cada mañana y para ello debes levantarte a las 5 de la mañana, es evidente que al principio te costará y tendrás muchos pensamientos que te digan que se está muy bien en la cama, que no merece la pena,…etc. pero salir fuera y empezar hace que empiece a crearse esa nueva costumbre. Los siguientes 22 días son para implementar, es decir empezar a construir las rutinas, se crean las nuevas conexiones en nuestro cerebro gracias a su plasticidad, con el nuevo reto y por último están los últimos 22 días con los que se consolida la nueva práctica o hábito introducido.

Espero que este post te haya servido al menos para reflexionar y hacer un alto en tu día a día y puedas hacer efectiva la frase que dice:

“Lo importante, es que lo más importante en tu vida, sea lo más importante”.

Javier Giménez Divieso acompaña a Profesionales, Empresas y Equipos a mejorar sus resultados, a través de la Formación, Mentoring y el Desarrollo Personal. Directivo senior con veinte años de experiencia en diferentes unidades de negocio nacionales, es además Formador, Mentor, Conferenciante, Coach Ejecutivo y Equipos certificado por ICF, acreditado con la Certificación Internacional TheSociety of NLP de EE.UU y el Dr. Richard Bandler, cocreador de la Programación Neurolingüística y con formación en Hipnosis Ericksoniana.

Asociaciones y Colaboraciones (ellos ya me conocen): Makro, Universidad Jaime I (Castellón), Universidad Miguel Hernández (Elche), Universidad de Alicante, Universidad Politécnica de Valencia (UPV), Asociación Española Multisectorial de Microempresas (AEMME), Plataforma Unidos 8 Marzo, Centro Europeo de Empresas e Innovación Elche (CEEI Elche),Youth Business Spain e IOR Consulting.

Más información en www.blogcoachjgd.com.

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