LA CULTURA DEL COACHING EN LAS ORGANIZACIONES.

Queridos lectores,

En el post de este mes me gustaría hablaros de cómo crear una cultura de coaching en tu organización. Cada vez es más habitual encontrarse en las organizaciones exitosas, a managers y directivos que ya han vivido como es un proceso de coaching, tienen asignado un coach bien por parte de la empresa para la que trabajan o bien a título personal deciden contratar uno para su desarrollo y crecimiento profesional, o bien tienen una formación certificada en coaching, que les resulta de gran utilidad con su equipo en su día a día. En todos los casos la cultura del coaching comienza a calar poco a poco en la organización.

Sin embargo también sucede que el término “coaching”, por diferentes motivos no siempre goza de buena reputación; bien por un mal uso y error de lo que significa la palabra, malas prácticas y usos inadecuados de la metodología que muchas veces ponen en duda su eficacia, la transgresión en ocasiones del código ético y deontológico en contraposición a quienes llevan correctamente esta actividad profesional, etc. Sin embargo también es cierto que cada vez son más las empresas y directivos que valoran lo que el coaching puede ofrecerles a ellos y a sus equipos.

El coaching es una profesión en si misma que requiere estudio y practica como cualquier otra, pero no obstante cada vez son más los directivos que emplean algunas de las habilidades de un coach en su día a día, lo que les hace sin lugar a dudas ser mejores líderes y conseguir mejores resultados tanto para las personas que trabajan en sus equipos principalmente a través del desarrollo de estas, como a la empresa para la que trabajan.

Todos somos conscientes de que gestionar y dirigir personas implica en muchas ocasiones tiempo y energía, por lo que sacar el máximo provecho de cada conversación, es sin lugar a dudas un ejemplo de porque merece la pena utilizar estas habilidades en tu empresa.

A la hora de emplear el coaching dentro de tu organización, podemos decir que su uso implica:

1.- Beneficios para los empleados.

  1. Un mayor crecimiento de sus habilidades.
  2. Los empleados perciben que son respetados y valorados.

2.- Beneficios para los coach.

a) Se genera un acercamiento más colaborativo con el equipo.

b) Se construye y se hace más énfasis en las relaciones dentro del equipo y con el líder.

c) Se incrementa la responsabilidad por parte de estos como influyentes en sus respectivos equipos.

d) Aumentamos la creatividad.

3.- Beneficios para la organización.

a) Aumento de la productividad.

b) Mayor compromiso por parte del empleado.

c) Aumento de la retención de los empleados, o mejor dicho conseguimos la fidelización del talento.

d) Incremento del desempeño.

Pero no todo lo que reluce es oro y también tenemos retos comunes los líderes que desean instaurar en nuestras organizaciones una cultura de coaching:

  1. Disponer de tiempo para utilizar en el día a día, principalmente para mantener conversaciones con las personas del equipo.
  2. Las habilidades de coaching, no son tan fáciles como la gente piensa, eliminar el ruido que provocan los pensamientos de uno mismo y escuchar a la otra persona sin ningún tipo de prejuicio desde la honestidad y el mapa de la otra persona y no el de uno propio, dejar a un lado tu propio ego, utilizar la pregunta como cuando éramos niños desde la ignorancia y el deseo de conocer más, cuidar y poner a tu coachee/cliente/colaborador en el centro de tus prioridades; son solo algunas de las cualidades que el líder-coach debe saber manejar.
  3. Ser capaces de eliminar las distracciones y cuando estamos con la otra persona, todo lo demás debe pasar a un segundo plano.
  4. Por último tendríamos la resistencia habitual y típica de muchos empleados, que no creen o confían en la metodología y en la asepsia del proceso, respecto a la confidencialidad de lo tratado con el coach y la empresa o su jefe directo.

Pero si en tu organización consigues sobreponerte a todas estas barreras y consigues implementar una cultura de coaching exitoso bien a través de profesionales externos o internos, lo que estarás haciendo es invertir en la relación, tomar conciencia y ayudar al empleado en sus habilidades y áreas de mejora, obtener mejores soluciones, ya que estas saldrán del empleado a través de tus preguntas en lugar de proveerle tú de tus soluciones concretas, facilitando así el crecimiento profesional del empleado. Directamente estarás proveyendo soporte a tu equipo y ayudándole a este, a que abandone la zona de confort y por último a centrarse en sus objetivos profesionales, departamentales y empresariales y obtener así mejores resultados. No olvidemos que este es el principal objetivo de las empresas y el coaching al igual que sucede con la actitud multiplica los resultados.

Mi consejo es que a la hora de desarrollar un proceso de coaching en tu empresa busques a los mejores profesionales, aquellos que posean una certificación avalada por una institución acreditada como ICF (International Coach Federation) o Asesco (Asociación Española de Coaching) por poner un ejemplo, que tengan experiencia empresarial o directiva ya conoces el dicho que dice que antes de ser cura uno fue monaguillo. Soy de los que piensa que a la hora de compartir, siempre es más sencillo hacerlo con un igual como tú, que te comprenda y que en un momento determinado pueda ejercer también el rol de mentor dada su experiencia previa. Mi último consejo sería que elijamos aquella persona con la que tú te sientas bien, que surja la química y te proporcione la confianza suficiente, como para abrirte y trabajar con él o ella.

Si todavía no te has planteado trabajar con un profesional del coaching, no obstante permíteme compartir contigo unos cuantos tips que te ayudaran a dar un salto cualitativo y cuantitativo como líder de equipos:

1.- Escucha activamente a tu colaborador, es decir desde mantén un nivel profundo de escucha (escuchar no es oír).

2.- Muéstrate paciente y atento con tu colaborador. Mostrar vulnerabilidad y respeto, te ayudará a conectar más rápidamente con la otra persona.

3.- Gestiona tu lenguaje corporal. Recuerda que nuestro cuerpo habla tan alto, que nuestras palabras acaban dejándose de escuchar.

4.- Pregunta y aclara las dudas que te surjan. Al igual que hacen los niños cuando son pequeños, pregunta desde el deseo de aprender y comprender no desde el juicio.

5.- Resume y parafrasea lo que la otra persona te ha dicho, para que ambos seáis conscientes de que habéis entendido lo mismo y evitar así confusiones que afecten a la productividad y el desempeño.

Haciendo estos cinco pasos, experimentaras un impacto positivo en tu empresa, ¿empezamos?.

Javier Giménez Divieso acompaña a Profesionales, Empresas y Equipos a mejorar sus resultados, a través de la Formación, Mentoring y el Desarrollo Personal. Directivo senior con veinte años de experiencia en diferentes unidades de negocio nacionales, es además Formador, Mentor, Conferenciante, Coach Ejecutivo y Equipos certificado por ICF, acreditado con la CertificaciónInternacional TheSociety of NLP de EE.UU y el Dr. Richard Bandler, cocreador de la Programación Neurolingüística y con formación en Hipnosis Ericksoniana.

Asociaciones y Colaboraciones (ellos ya me conocen): Makro, Universidad Jaime I (Castellón), Universidad Miguel Hernández (Elche), Universidad de Alicante, Universidad Politécnica de Valencia (UPV), Asociación Española Multisectorial de Microempresas (AEMME), Plataforma Unidos 8 Marzo, Centro Europeo de Empresas e Innovación Elche (CEEI Elche), Youth Business Spain e IOR Consulting entre otros.

Más información en www.blogcoachjgd.com.

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